28 mayo 2012

Dinamarca: El menos mortal del grupo de la muerte

Dinamarca no ha sido nunca una gran potencia futbolística ni en nivel de clubes (el Copenhague fue el primer equipo en pasar de fase de grupos de Champions el año pasado) ni en nivel de selecciones. Pese a ello, cuenta con una Eurocopa, conseguida en el año 1992 en Suecia. Se dio una auténtica carambola. La antigua Yugoslavia renunció a jugar el torneo por la cruenta guerra civil que asolaba al país. La UEFA decidió que el segundo del grupo liderado por el ya fragmentado país balcánico, Dinamarca jugara el torneo. Los daneses no llegaban en la mejor situación interna a la competición. Su gran estrella, Michael Laudrup, había renunciado a la selección por su mala relación con el seleccionador Richard Moller-Nielsen, y su hermano Brian estuvo a punto de hacerlo, pero al final accedió a representar a su país. Michael se terminó arrepintiendo, porque su selección había conseguido ganar la competición. Su plantilla era quizá, a priori, la peor del torneo, y sus únicos hombres conocidos eran el portero Peter Schmeichel y el ya mencionado Brian Laudrup. Pero se deshicieron de Francia e Inglaterra en la fase de grupos y de Holanda en semifinales tras una agónica tanda de penaltis en la que solo falló Marco Van Basten. Alemania parecía que iba a ser demasiado para ellos, con jugadores como Brehme o Klinsmann entre otros muchos. Sin embargo, dos desconocidos del Brondby, Jensen y Vilfort, mataron a los teutones con dos goles que la Mannschaft no supo responder. Dinamarca había hecho historia. Era el primer equipo que ganaba un torneo sin haberse clasificado directamente para él. Y sus rivales no eran malos.

Sería otra sorpresa que Dinamarca volviera a ganar la Eurocopa, por plantilla y por la magnitud de sus rivales. A dos de los que se va a encontrar en la fase de grupos ya los venció en Suecia hace 20 años: Alemania y Holanda. Si a ellos le sumamos Portugal queda que Dinamarca tiene ante sí tres selecciones temibles, tres selecciones mortales. Y los de Morten Olsen no son tan mortales como las otras tres. Los Olsen's Eleven, como llaman al once titular de Dinamarca, son una combinación de juventud y veteranía. El equipo está en una transición ya que la generación de Sorensen, Rommedahl y Christian Poulsen va a ser sustituida en un corto espacio de tiempo por Eriksen, Kjaer, Bendtner y compañía. De momento, todos coexisten e intentarán hacer un papel digno en la Euro. Mucho han de mejorar, ya que una Brasil cargada de suplentes la superó claramente el sábado con un 1-3. Sorprendió en ese partido el bajo nivel defensivo de los daneses, ya que la defensa es, en mi opinión, la mejor línea de los de Olsen. Los centrales son Agger y Kjaer, dos jugadores casi desconocidos pero de gran nivel y que juegan en grandes clubes, Liverpool y Roma respectivamente. Los laterales no son tan fuertes y todavía no se conoce el dueño de la derecha pero en la izquierda estará casi con total seguridad el jugador del AZ Simon Poulsen. Otro Poulsen, pero no hermano del anterior, Christian, dará equilibrio al centro del campo danés, como ya hizo hace unos años en el Sevilla. El rubio centrocampista será el complemento perfecto para el jovencísimo jugador del Ajax Christian Eriksen, jugador más joven del pasado Mundial y gran referencia de los daneses. La punta del ataque estará ocupada por Niklas Bendtner, un buen delantero que a veces comete errores garrafales pero que da más nivel al ataque de Dinamarca. Esta selección basará su juego en la potencia que tienen por alto sus futbolistas y en alguna genialidad de Eriksen. Los extremos tienen menos nivel que el resto del equipo y son veteranos, con lo que el peligro está por el centro, donde se acumulan todos los jugadores de calidad. Como vemos, es una selección bastante limitada y en proceso de transición, con lo que su futuro no pinta bien para esta Eurocopa.

Mi estrella
Christian Eriksen (Ajax): Que no resulte extraño que lo comparen con Michael Laudrup por su nacionalidad y su estilo de juego. Corresponde perfectamente al estilo de centrocampista propio del Ajax, de mucha calidad técnica y visión de juego que le permite hacer pases de genio. Con solo 20 años es el arquitecto de los de De Boer y de su selección y es el mejor jugador de ambas escuadras, aunque sea muy irregular. No durará mucho más en la Liga Holandesa.

Mi apuesta
Simon Kjaer (Roma/Wolfsburgo): Lleva jugando de titular en la Serie A desde que tenía 19 años,  lo que le da mucha experiencia pese a tener solo 23 años. Defensor alto y con buen salto, es un peligro en las jugadas a balón parado pero no es ni mucho menos lento. De su seguridad y de la de su compañero Agger depende el hacer un papel digno esta Eurocopa.

Mi pronóstico
Dinamarca tiene todas las papeletas para llevarse un 0 en su casillero tras la fase de grupos. Cualquier punto conseguido por los daneses sería una sorpresa, y es probable que se lleven alguna goleada. Como ya he comentado anteriormente, su papel va a depender excesivamente de la seguridad defensiva. En esto radicará el hacer un papel digno o el irse con tres goleadas de Polonia y Ucrania.

23 mayo 2012

Holanda: La Naranja Mecánica 2.0

Holanda fue el otro equipo protagonista en el partido más importante de la historia de la selección española: la final del Mundial de Sudáfrica de hace dos años. El pequeño país del norte de Europa perdió en la final ante los de Vicente del Bosque en el partido más complicado de todos los que ganó en la competición más importante del mundo del fútbol, ya que se ganó en la prórroga. Los tulipanes habían demostrado anteriormente su calidad eliminando a una de las mayores favoritas si no era la mayor, Brasil (merced a dos goles de suerte, sí, pero venció que es lo que interesa), y a la incipiente Uruguay. La final fue un partido bronco, con entradas muy duras por parte de los centrocampistas de naranja, como la patada de kung fu sobre el pecho de Xabi Alonso cometida por De Jong y tolerada por el árbitro Howard Webb. Lejos quedó esa agresiva forma de jugar de la que realizaba Holanda en años anteriores, sobre todo en los 70 con Cruyff y en los finales de los 80 con Van Basten como principal estrella del equipo. Era la "Naranja Mecánica", la abanderada del fútbol de toque por aquellos tiempos y que se hicieron con la Eurocopa de 1988 tras una espléndida chilena de Van Basten. Ha sido el único triunfo de la selección holandesa en su historia, ya que la "Oranje" ha perdido muchas finales. Pero ha pasado a la historia siendo finalista por su buen juego pese a la derrota, en 2010 pasó a la historia por ser una de las finales con más faltas de la historia, y no por culpa de España.

Bert Van Marvijk, técnico holandés, dijo que él no había dicho a sus jugadores con tanta agresividad sobre el césped. Pese a ello, todos los que saben de esto no creyeron al seleccionador pero pronto cambiaron de opinión. El entrenador de los tulipanes apartó de la titularidad a Nigel de Jong tras su largo currículum de entradas duras y lesiones y decidió que el equipo cambiara de estilo. El contraataque, que era lo que primaba en Sudáfrica, ha sido sustituido por un juego de toque similar al de España, que resulta más favorecedor para jugadores como Sneijder, Van Persie y Huntelaar pero que perjudica a otros como a Kuyt o a Robben. Pero ya parece que no hay vuelta atrás, que va a volver la antigua Naranja Mecánica. Y esta nueva Naranja Mecánica tiene grandes jugadores para crear juego, sobre todo Sneijder y Van der Vaart, aunque este último no sea titular. Por delante de ellos estará el tridente más peligroso del torneo: Robben por la derecha, Van Persie por la izquierda y Huntelaar por el centro. El ataque holandés mete miedo con sus nombres, pero la defensa es bastante débil. Los laterales Anita y Van der Wiel son ofensivos pero blandos en defensa, sobre todo el primero, y los centrales Mathijsen y Heitinga vivieron tiempos mejores. En la portería no hay un titular claro: Stekelenburg, titular durante el Mundial, ha estado lesionado toda la temporada y su sustituto, Michel Vorm, se ha salido con el Swansea en la Premier. Sea el que sea, ambos son porteros de gran nivel, aunque quizá no sean TOP. El equipo tiene muy buena pinta. Todo el mundo lo sitúa por debajo de Alemania y España, pero en mi opinión Alemania y Holanda tienen el mismo nivel y por encima de ellas se encuentra España. Su fase de clasificación ha sido impecable, tanto en fútbol como en resultados. ¿Pero la Naranja Mecánica 2.0 será ganadora o se tendrá que conformar con ser finalista como le pasaba a su versión anterior?

Mi estrella
Arjen Robben (Bayern de Munich): Es el menos goleador del tridente de arriba, y en teoría, la gran estrella es Van Persie, pero pienso que será el gran referente de este equipo. Robben es un león herido tras la derrota en la final de la Champions con mal partido y error en un penalti incluido. Y los leones heridos son los más peligrosos. Siempre hace la misma jugada, la misma diagonal pero siempre crea peligro. Es un jugador que huele el miedo del defensa al que se enfrenta, aunque está demostrado que en los momentos cruciales no es el mismo.

Mi apuesta
Kevin Strootman (PSV): Van Marvijk sorprendió a todo el mundo reemplazando a De Jong por un joven jugador del Utrecht. Ahora ese chico ha triunfado en el PSV y en la selección, quitando el puesto de titular no solo al centrocampista del City sino también a Kuyt. Centrocampista completísimo, con buena presencia defensiva no exenta de buen toque y visión de juego. Su juego podría parecerse mucho al de Xabi Alonso.

Mi pronóstico
La única manera de librarse de España hasta la final es quedando primera de grupo. Pero hay que decir que le ha tocado en el grupo de la muerte, contra Alemania y Portugal. Pasar ya va a ser de por sí complicado, pero pienso que sí lo conseguirá. A partir de ahí, se cruzaría en cuartos contra un rival aparentemente asequible, y en semifinales podría tocar España si es segunda. Me mojo y digo que esto no va a ocurrir y que vamos a volver a ver la final del pasado Mundial, y espero que con el mismo resultado.

22 mayo 2012

Rusia: Los magníficos con cuatro años más

Siempre he creído que el mejor partido realizado por España en toda su historia reciente fue el 3-0 contra Rusia en las semifinales de la Eurocopa de Suiza y Austria. Este resultado no sería extraño de ver en esta Euro, pero aquel encuentro fue el climax de todo el juego de toque de la Roja a lo largo de los últimos cuatro años. Y por aquel entonces Rusia era mucho más fuerte de lo que es ahora. De hecho, los rusos habían eliminado a Holanda en cuartos haciendo un partido casi tan espectacular como el que cuajó la selección dirigida por Luis Aragonés. Ha sido la mayor exhibición de un equipo nacional si excluimos los partidos de España. La todopoderosa Holanda con los jóvenes Sneijder, Robben y Van Persie vio como Rusia, un equipo en teoría inferior, acaparaba el balón y no le dejaba atacar. La efectividad holandesa sirvió para que llegara a la prórroga con 1-1, pero los rusos hicieron justicia y acabaron ganando. Holanda había sido eliminada con una exhibición táctica de un holandés, el técnico milagro Guus Hiddink. Esto dio aun más importancia a la hazaña que consiguió España: batieron al equipo que más había maravillado en cuartos. Habían eliminado a los magníficos rusos liderados por Hiddink en el banquillo y por Arshavin en el campo.

La mayoría de los magníficos permanecen en el equipo y hay un seleccionador también holandés con un estilo similar al del seleccionador milagro que emprendió la campaña rusa en Austria y Suiza. El nuevo técnico, Dick Advocaat, pretende repetir por lo menos lo que realizó su antecesor en resultados, en juego es muy complicado. Su once titular es igual al de hace cuatro años, excepto por Dzagoev que ha quitado del once al ex del Sevilla Kerzhakov. El joven ruso colaborará en la labor goleadora con otros dos delanteros que han llegado a un nivel "TOP" pero que ahora están en horas bajas: Arshavin y Pavlyuchenko. El centro del campo tiene tres jugadores del Zenit de San Petersburgo: un llegador, Denisov, un elaborador de juego, Zyrianov, y un central reconvertido a centrocampista defensivo, Shirokov . La defensa es la línea más débil, sobre todo con la baja definitiva por lesión del central Vasili Berezutski, que será sustituido por su gemelo Aleksei, de menor nivel. Presumiblemente le acompañará en el centro de la defensa Ignasevich, como ya ocurre en su club, el CSKA. Los laterales Anyukov (Zenit) y Zhirkov (Anzhi) son muy ofensivos, pero sufren cuando tienen que defender extremos rápidos. Son importantes en el juego de ataque y unos grandes asistentes de gol. De hecho, Zhirkov despuntó en Austria y Suiza y lo fichó el Chelsea, pero fracasó en su periplo en Londres. Y este es un caso explicativo de lo que ha ocurrido a todos los "magníficos", han bajado mucho su rendimiento en estos cuatro años, algunos por edad, otros por una cabeza mal amueblada o por problemas de adaptación a otras ligas. ¿Pero no se dice que quien tuvo retuvo?

Mi estrella
Andrei Arshavin (Zenit de San Petersburgo): Lleva cuatro años sin hacer un buen partido, pero el último partido que realizó a gran nivel, contra Holanda en los cuartos de la Euro 2008 dejó al mundo entero con la boca abierta. Si tiene la motivación que no le dio el Arsenal, dará exhibiciones con su espectacular visión de juego y su regate en una baldosa.

Mi apuesta
Alan Dzagoev (CSKA de Moscú): En un equipo tan veterano, la sangre joven la trae este media punta de 21 años que pide a gritos salir de Rusia y recalar en una gran liga europea. Tiene una visión de juego privilegiada que permitirá ayudar a Zyrianov a organizar el juego ruso y una llegada que le asegura colaborar en la faceta goleadora con Pavlyuchenko y Arshavin. Si juega en banda, como parece que va a ocurrir, se desaprovecha su calidad.

Mi pronóstico
En teoría, Rusia, es un equipo bastante superior a los rivales que le han tocado en fase de grupos. Probablemente pasará como primero pero en cuartos le tocará un rival del grupo de la muerte (Holanda, Alemania o Portugal) y ahí acabará, salvo sorpresa o exhibición similar a la de hace cuatro años, su andadura.

21 mayo 2012

Justicia poética

Acabó la final de Champions, los jugadores del Chelsea abrazaban como locos a Drogba. Tendría que estar contento por los vencedores españoles: Torres, Mata y Oriol Romeu. Y sí lo estaba, pero me quedé con sabor agridulce. Siempre me ocurre eso, porque me da pena que acabe una competición con la que tanto disfruto, pero esta vez era distinto. No me gustaba cómo había conseguido el Chelsea su título. Yo soy defensor de todos los estilos de juego que pueden tener los equipos en el campo, pero me parecía completamente despreciable la táctica de Di Matteo de esperarse a que se decidiera todo en los penaltis. Lo que me pareció peor es que el italiano consiguiera su propósito y además, se impusiera en esa lotería que son los penaltis. Tenía una sensación de haber presenciado una enorme injusticia. Injusticias que ya había visto en otros partidos del club inglés como la eliminatoria contra el Benfica y más aún en semifinales contra el Barcelona. En esos encuentros, el Chelsea aplicó la ley Di Matteo: defenderse y dejarlo todo en manos de la fortuna. La cuestión principal es: ¿Es justo ganar los partidos únicamente basándose en la suerte y sin apenas contraatacar? Rotundamente no.

No, no era justo el modo como ganó el Chelsea. Pero también hay que decir que el rival que tenía delante, el Bayern tampoco supo hacer daño a la telaraña de Roberto Di Matteo. Los cracks no aparecieron, ni siquiera en la tanda de penaltis. Incluso fallaron cuando tenían oportunidad de marcar, como en el caso del penalti fallado por Robben en la prórroga. Los alemanes tenían el balón, llegaban pero no tenían ocasiones. Tuvieron más de una quincena de corners y no remataron ninguno. El Chelsea tuvo uno y lo marcó. ¿No es la efectividad de cara a puerta un elemento más a tener en cuenta en el fútbol?

Antes de empezar la final muchos analistas comentaban lo mismo. Lampard, Cech, Terry y Drogba no se podían retirar sin una Champions. Esta era su última oportunidad. Y no la desaprovecharon. Las otras veces que se habían quedado sin conquistar la máxima competición continental habían sido por mala suerte. Primero fue un resbalón inoportuno del propio John Terry en la final de 2008 contra el Manchester United el que evitó que el Chelsea fuera campeón en la tanda de penaltis. Un año más tarde, fue la actuación de Ovrebo y un gol de Iniesta en el descuento los que evitaron la reedición de la final del año anterior, ya que también había accedido a ella el ManU. Ahora, la suerte ha devuelto a esos jugadores, y al Chelsea en general todo lo que le había quitado anteriormente, lo que muestra lo caprichosa que es la suerte en la vida en general y en el fútbol en particular. En este caso, el fútbol no ha sido bueno con el Bayern, pero en otro momento lo será. Y es que la fortuna es una parte muy importante de este deporte, que puede arruinar al mejor equipo y encumbrar al que menos se lo merece. En el Allianz sucedió esto. Fue injusta la derrota del Bayern, ¿pero es que la suerte sirve a la justicia? No. Esto es fútbol, no una película en la que solo ganan los buenos. No hay justicia poética. ¿O tal vez la ha habido con el Chelsea tras todos esos episodios de mala suerte que ha tenido?

16 mayo 2012

República Checa: La táctica Bruckner

La imagen futbolística moderna de la República Checa es la del equipo que se quedó a las puertas de la final de la Eurocopa 2004 celebrada en Portugal. Fue un equipo que sorprendió por su propuesta de fútbol. A falta de una defensa de garantías, el seleccionador de por aquel entonces, Karel Bruckner, optó por hacer que combinaran los grandes centrocampistas de toque de que disponía, entre los que destacaban Smicer, Nedved o Poborski, entre otros. Los rivales no podían atacar, ya que no tenían la pelota. El equipo tenía ocasiones y con los cañoneros que tenía arriba (Koller, Lokvenc y Baros) conseguían algo muy difícil de hacer: vencer y convencer a la vez. Tanto convencían, que muchos analistas lo situaban como el gran favorito para ganar esa competición, que la acabó ganando la sorprendente Grecia de Dios Otto. Pero ese equipo estará para siempre en la memoria de quienes lo disfrutamos. No consiguieron vencer, pero no solo se recuerda a los vencedores. Por ejemplo, pocos se acuerdan de la única Eurocopa que ganó la República Checa en 1976, cuando todavía existía Checoslovaquia.

Ahora la República Checa no convence, y muchas veces no vence. Está en la Eurocopa porque el sorteo de la fase de la clasificación fue benévolo. Le tocó el grupo de España, pero no había rivales de gran nivel además de la "roja". En la repesca le tocó Montenegro, que ya había hecho un milagro metiéndose en la eliminatoria final y no tenía tanta calidad como los checos. Porque los checos tienen calidad, y mucha, pero el problema es que sus jugadores de creación son muy intermitentes. La irregularidad es una característica muy propia de los tres hombres con más peligro de la selección centroeuropea. Rosicky, Baros y Plasil tienen técnica suficiente como para tirar de un equipo, pero desaparecen con muchísima frecuencia, y es difícil ver un partido bueno de los tres a la vez. Baros es una de las referencias ofensivas pero es una incógnita siempre porque solo demuestra su calidad en algunos partidos con la selección. Su compañero arriba está por decidir. Los checos no saben si Necid se recuperará de la lesión que le ha apartado tres meses de los terrenos de juego, un caso muy parecido al de David Villa. La defensa es la línea de menor nivel del equipo, y más tras la expulsión de Ujfalusi tras un escándalo que también afectó a otros compañeros de selección. Con una defensa así, con la calidad que tiene el medio campo y con la efectividad que puede llegar a tener Baros, se puede realizar la táctica Bruckner. ¿Pero se alinearán los astros para que Rosicky y Plasil puedan llegar a ejecutarla como lo hacía el gran Pavel Nedved o desaparecerán como de costumbre?

Mi estrella
Petr Cech (Chelsea): La defensa de la República Checa puede estar tranquila, porque si comete algún fallo sabe que el delantero rival se enfrentará a uno de los mejores porteros del mundo. Muchos lo daban por acabado, pero en esta Champions ha resurgido de las cenizas y ha demostrado una vez más su seguridad en los balones aéreos y sus grandes reflejos.

Mi apuesta
Tomas Pekhart (Nuremberg): Es el plan B del equipo por si no llega Necid. Se trata de un delantero con el mismo perfil que el de su compatriota: alto (1,94), fuerte, con capacidad para bajar balones y buen remate. Su trabajo lo agradecerán mucho Baros y los llegadores de segunda línea que tienen los checos. Tiene 22 años.

Mi pronóstico
No veo a los checos en cuartos. Tiene muy buena plantilla, mejor que las de sus dos teóricos rivales (Polonia y Grecia), pero a veces eso no basta y creo que este es el caso. Rosicky puede que tenga un día inspirado, pero no creo que vaya a tener tres, que es lo que necesita el equipo para pasar de la liguilla.

15 mayo 2012

Grecia: los dioses ya no están

Dios Otto. Así llamaban los griegos al alemán Otto Rehaggel, el seleccionador que les llevó a ganar la Eurocopa de 2004 celebrada en Portugal. Esa ha sido la mayor sorpresa en el fútbol del siglo XXI. Un equipo que no contaba en ninguna quiniela, que era una de las peores del torneo, ganaba la máxima competición de selecciones de Europa venciendo en la final a la todopoderosa anfitriona y gran favorita: Portugal. La divinidad de Otto llevó a la victoria, que cogió una plantilla de jugadores de la liga griega y supo exprimirla al máximo sorprendiendo hasta al más optimista de los griegos. Ahora Otto ya no está, los jugadores, que también se convirtieron en dioses griegos como Dellas, Basinas o Zagorakis tampoco. El seleccionador falló al no meter a la selección en la Euro de Austria y Suiza ni en el Mundial de Sudáfrica, y lo echaron, pero sigue siendo un héroe en el país. Los jugadores eran ya veteranos cuando consiguieron el mayor logro deportivo de Grecia en su historia moderna y la edad no les permite seguir. No están, al igual que no están Poseidón, Afrodita o Atenea; pero estarán para siempre en otro Olimpo, no el de los antiguos dioses, sino el de la historia deportiva de Grecia, el país donde se inventó el deporte.

Es difícil que nos encontremos en ese olimpo deportivo a un nuevo dios, por lo menos a corto plazo. No veo a Fernando Santos, sustituto de Rehaggel, haciendo un milagro como ya hizo el alemán en 2004. El portugués es un entrenador que ha destacado siempre en equipos griegos pero que no ha alcanzado fama internacional. Se le destaca por ser un entrenador silencioso pero que hace unos equipos muy disciplinados y organizados. Ese silencio lo ha traspasado a la selección que ahora dirige. Sin hacer ruido, su equipo ha conseguido unos buenísimos números en la fase de clasificación, en la que no perdió ningún partido sin una plantilla demasiado brillante y marcando muy pocos goles. El problema de Grecia con el gol tiene que ver con la generación de fútbol. Ahora mismo, no hay un solo organizador de fútbol en Grecia. El equipo juega muy mal y crea pocas ocasiones de gol. Necesita demasiado la efectividad de Samaras (Celtic) y de Salpingidis (Panathinaikos) para sacar los partidos adelante, pero son dos jugadores muy intermitentes. ¿Cómo remedia esto el equipo griego? Pues con una excelente organización defensiva y con un elevado número de hombres defendiendo, ya que a los previsibles 4 defensas se le ha de sumar un doble pivote defensivo o incluso un trivote si se enfrenta a una selección fuerte. La dureza defensiva está garantizada, los jugadores están curtidos en la física liga griega o en buenas ligas europeas. Entre ellos destacan Kyriakos Papadopoulos (Schalke 04) y Katsouranis (Panathinaikos), un centrocampista de carácter defensivo pero con mucha llegada. Ese será el gran peligro de Grecia, la segunda línea, ya que ese doble pivote estará formado por jugadores que saben hacer gol aunque no sepan crear juego. Jugar mal, ser fuerte atrás, jugadores de segunda línea y delanteros efectivos, ¿no eran esos los principios del Dios Otto?

Mi estrella
Sotiris Ninis (Panathinaikos): Lo llaman el Messi griego, y es que es uno de los jugadores más parecidos al argentino en todo el panorama internacional por su velocidad y su dominio del regate. Tendrá que llevar la manija del equipo, aunque no sea un organizador puro, lo que puede repercutir en su rendimiento. Tiene 22 años, y quiere quitarse en esta Eurocopa su fama de eterna promesa.

Mi apuesta
Giannis Fetfatzidis (Olympiacos): La irrupción de Ninis no ha sido la última que se ha producido en el fútbol griego. Un joven de características similares a las suyas es ya titular en el Olympiacos. "Fetfa" será probablemente el puñal por la banda griega que surtirá de balones a Samaras y compañía. Tiene solo 21 años, y será, junto a Ninis y al jovencísimo portero Kapino, los líderes de la Grecia del futuro.

Mi pronóstico
Va a depender mucho de su efectividad de cara a puerta y de cómo planteen su juego ofensivo, ya que la solidez defensiva ya se presupone. Si el equipo consigue engranar fútbol y hacer que combinen Ninis, Fetfatzidis y Samaras, sus rivales para llegar a cuartos no tendrán nada que hacer. Pero apuesto a que eso no sucederá.

13 mayo 2012

Polonia: Buscando un nuevo Lato

La Eurocopa empieza en junio y voy a hacer un análisis completo de ella equipo por equipo. Iré por orden de grupos. Espero que me dé tiempo para acabarlo. Hoy toca uno de los anfitriones, Polonia.

Los polacos nunca han organizado un evento futbolístico de alto nivel, pese a que tuvieron una época dorada en los años 70 y 80. De hecho, consiguieron ser terceros en dos Mundiales, Alemania 74 y España 82 y ser campeones olímpicos en Munich 72. ¿Qué tenían Polonia para ser tan buena en esos años? Era un gran equipo, pero había un futbolista, desconocido para el gran público, que destacaba y que el férreo régimen político de su país impidió triunfar en el extranjero. Se llamaba Gregorz Lato y ha sido uno de los mejores extremos de la historia. Era una auténtica bala, que corría los 100 metros en 10'2 segundos, un registro más propio de un atleta profesional que de un futbolista. La velocidad de Lato hizo que fuera máximo goleador del Mundial 74 sin ser delantero centro. Pero el extremo no pudo jugar nunca una Eurocopa, solo clasificó su selección para los Mundiales. Su país solo se ha clasificado para una, la de Suiza y Austria de 2008, en la que no pasó de la fase de grupos tras empatar un partido y perder los otros dos.

La historia demuestra que la selección de Polonia es una escuadra con un pasado glorioso y con un presente no demasiado bueno. Pero el equipo que fue hace cuatro años a la Eurocopa es totalmente distinto al actual y ahora está presente el importante factor campo. La plantilla que fue a Austria y Suiza estaba formada por jugadores de la liga polaca y de equipos de segundo nivel de la liga alemana principalmente. Su seleccionador, Franciszec Smuda, revolucionó el equipo al llegar a su puesto en 2009 eliminando a los veteranos como Dudek o Jacek Bak y poniendo en su lugar a jugadores muy jóvenes que él había tenido en la liga polaca (probablemente solo habrá un jugador mayor de 30 años). Ahora esos jugadores han explotado en buenos equipos, algunos de los cuales juegan en Champions y tienen un futuro muy prometedor, como Szczesny (Arsenal) u Obraniak (Burdeos). No se sabe cómo funcionará el equipo, porque no ha jugado fase de clasificación, pero en los amistosos ha sorprendido su gran rendimiento. Por ejemplo, Alemania solo le pudo empatar en el último minuto tras una exhibición del interior del Dortmund Jakub "Kuba" Blaczykowsky (2-2) y ganaron a Argentina 1-0. La selección polaca es una incógnita pero observando su plantilla se ve que tiene un ataque de bastante nivel pero una defensa que podría ser blanda e inexperta excepto en el caso de Lukasz Pieszeck, lateral derecho compañero de Kuba en el Borussia.

En todos los análisis habrá un apartado para las estrellas, mis apuestas y mi pronóstico para cada selección.

Mi estrella
Robert Lewandowski (Borussia Dortmund): Ayer en la final de la Copa Alemana demostró, con un hat-trick al Bayern, por qué es la estrella de la selección polaca. Sus movimientos académicos y su remate han sido clave para que el Borussia hiciera doblete. Delantero muy completo de 23 años, puede acabar de explotar en esta Euro.

Mi apuesta
Eugen Polanski (Mainz 05): Centrocampista defensivo que pasó por el Getafe sin destacar pero que es uno de los puntales del Mainz que tanto ha gustado los últimos años en la Bundesliga.. Su trabajo sucio es de los que no se ven pero es importantísimo para que los Obraniak, Blaczykowsky y Lewandowki muestren su calidad. Competirá con Dudka (Auxerre) por un puesto.

Mi pronóstico
Le ha tocado un grupo fácil al ser cabeza de serie. Está todo muy abierto y competirá con Grecia y República Checa por pasar. Si Lewandowski y Szczesny están inspirados, estarán en las eliminatorias, pero sería un milagro pasar de cuartos.

07 mayo 2012

Elogio de Pep

No hacía falta que lo dijera en rueda de prensa. Yo ya sabía que Guardiola iba a dejar el Barcelona. Sí, lo sabía. Esa mirada al acabar el partido contra el Real Madrid le delató. Estaba triste, pero mucho más de lo que lo había estado anteriormente en casos similares, como en las semis de la Champions que perdió contra el Inter o en la final de Copa del Rey contra el Madrid. Era una tristeza anormal. Y yo la atribuí a que se iba del Fútbol Club Barcelona, y que se iba a ir sin un título de los grandes como colofón final a su etapa, la más gloriosa que ha tenido el Barça en su historia, la más gloriosa de un equipo en el fútbol moderno. Yo tengo el privilegio de haber vivido en una época en la que ha jugado el mejor equipo de la historia para muchos especialistas. El club más laureado de la historia, el Real Madrid, en muchas ocasiones se ha conformado en muchos Clásicos con no recibir goleadas o con dar la cara. Se ha visto inferior a un equipo y ha tenido que realizar planteamientos de equipo pequeño por puro miedo. Pero eso nunca lo ha hecho Pep. Siempre jugaba igual, con el mismo planteamiento, haya delante un Real Madrid o un equipo de barrio.

Lo decía el entrenador de Santpedor el día de su presentación:  "Hay que crear un equipo que sepa defender con la pelota y tenemos hombres para ello". Una apuesta valiente, muchos lo habían intentado sin éxito o habían aburrido al público. Muchos le acusan de que con Xavi, Iniesta y Messi ese fútbol es muy fácil de realizar y que cualquier otro entrenador hubiera hecho algo parecido. No me lo creo. Esos tres son muy importantes, son los más importantes, pero para que los jugones puedan realizar maravillas tiene que haber buenos secundarios. Y muchos de los secundarios son apuestas de Pep. Los más importantes son Busquets, Piqué, Pedro y Cuenca. Eran jugadores desconocidos antes de que Guardiola pusiera su ojo en ellos. Los ha defendido desde un principio y no le han defraudado. Por ejemplo, se le criticó mucho que pusiera en sus dos primeros partidos como entrenador del Barcelona a Busquets, un jugador procedente del filial de Tercera División. A él le dio igual las críticas que recibió tras no ganar esos dos partidos, aparentemente sencillos, ante Numancia y Racing. Esa es la valentía de Pep, apostar por una idea, por un futbolista y no abandonarlo, no condicionar el equipo por enfrentarte a un determinado equipo o porque lo diga un periodista que no conoce a los jugadores. Sus apuestas le han funcionado, los títulos así lo demuestran. La importancia que tienen Busquets y Piqué en el Barcelona y en la selección también.

Por eso, por todo, quiero darle las gracias a Pep. Gracias porque me ha permitido ver uno de los mejores equipos de la historia, por haber contribuido a crear ese pedazo de futbolistas que son todos los jugadores del Barcelona, en especial Messi, Xavi e Iniesta. Gracias por crear un estilo aparentemente utópico de juego que quieren imitar muchos entrenadores del planeta, gracias porque ese estilo ha llevado a España a conquistar una Eurocopa y un Mundial. Gracias por apostar por la cantera, por sacarnos a la luz tal cantidad de buenos futbolistas. Gracias porque me he divertido mucho al ver a tu equipo jugar de esa manera, gracias por todos los títulos que han hecho felices a tantos aficionados. Gracias porque me has abierto los ojos. Yo antes era madridista y el juego del Barcelona es una de las causas por la que he adoptado la neutralidad que mantengo ahora y con la que tanto disfruto. Gracias por eso y por mucho más. Pep te echaré de menos. Habrá fútbol sin ti, pero no será lo mismo. ¿O tal vez sí?

25 abril 2012

Y yo recordaba aquel día, pero no

No sé qué día fue. Quiero olvidarlo, pero no lo consigo. Es imposible, tuvo mucha relevancia. Es más, todos lo tenemos patente en nuestra memoria. El Inter eliminaba al Barcelona tras un planteamiento ultradefensivo en el Camp Nou en un partido que es conocido por gran parte de los aficionados como el partido de los aspersores. Ayer, los culés fueron eliminados por el Chelsea en un partido similar al que hubo hace dos años y que elevó a Mourinho aun más en el olimpo de los entrenadores. Todo el desarrollo del partido me hacía recordar aquel fatídico día, el resultado hizo que tuviera un dejavu con lo que ocurrió en semifinales de hace dos años.

La ida no había ido bien, el Chelsea haciendo muy poco había conseguido un 1-0 en Stamford Bridge gracias a una jugada aislada rematada por Drogba. Toda la afición catalana confiaba en su equipo para remontar en la vuelta. Todos sabíamos que los ingleses iban a ser tan rácanos como lo habían sido en su estadio. Y sí, lo fueron. Yo ya estaba empezando a recordar aquel día, pero no, Busquets con su gol me hicieron confiar en la remontada. Ya Iniesta, con otro tanto, borró momentáneamente ese maldito partido de mi mente. Sin embargo, Lampard regaló un pase de gol a Ramires, que no perdonó ante Valdés. Y yo volví a recordar ese día, pero no, quedaba toda una parte y el Barcelona tenía un jugador más por la estúpida expulsión de John Terry. La segunda parte fue similar a la primera. El Barcelona tenía el control y las ocasiones y el Chelsea aguantaba. Y yo recordaba el día de los aspersores, pero no, Messi tenía que tirar un penalti sobre Cesc y las aguas tendrían que volver a su cauce. Y lo recordé aun más cuando el argentino lo lanzó al larguero, pero no, el Chelsea tendría que tener algún error, los defensas no eran los titulares. Más tarde, el mejor jugador del mundo, que no ha estado a su nivel en los tres últimos partidos, tiró al palo y el árbitro, que estuvo sencillamente espectacular, anuló un gol a Alexis. Y yo recordaba el partido de hace dos años, pero no, había que pensar en un Iniestazo, en un Tellazo, en un Keitazo, cualquiera valía. Finalmente, un despeje de Cole fue aprovechado por Torres que batió en el mano a mano a Víctor. Y yo recordaba aquel día, pero no, no podía ser, tenía que ser un mal sueño, no iba a haber final española. Cuando el turco pitó el final, yo recordé aquel día, y sí, era todo demasiado parecido. Y lo peor fue que el resultado global de la eliminatoria era igual: el Barcelona no pasaba a la final pese a haberlo merecido.

El partido no tuvo demasiada historia en el apartado táctico. Di Matteo, que no va a seguir en el Chelsea si no gana la Champions planteó un partido basado en una defensa de 4 hombres con una línea de 4 centrocampistas muy cerca de ella. Drogba y Mata intentarían realizar la jugada del long and short (pelotazos que baja el marfileño para el español y entre ambos se buscan la vida), propia más del siglo XIX que del XXI pero que hizo daño al Barcelona en un par de ocasiones. Tras la expulsión de Terry, el centrocampista burgalés retrasó su posición y dejó al africano solo arriba. Esa táctica defensiva no funcionó, los ingleses recibieron dos goles, así que Di Matteo decidió cambiar a una disposición más defensiva aun: una línea de seis defensores entre los que se encontraba Drogba con otros tres vigilando a Messi y a Xavi principalmente. Era una lucha de diez contra diez, solo atacaban los blaugranas y los pelotazos blues eran recogidos sin oposición por Carles Puyol. De esta forma, aprovechando al máximo la ventaja de la ida y la ansiedad del Barcelona, el Chelsea se ha encontrado con una final que hace tres meses no se podía ni plantear. Una final en la que no va a poder contar con Meireles, Ivanovic, Ramires y Terry, lo cual incrementará la aparente desventaja que tendrá con su rival, ya sea Bayern o Madrid. Y, esta vez, espero que gane Mourinho, como ya pasó en aquel día que no me puedo quitar de la cabeza.

18 abril 2012

¿Coentrao y quién más?

El 1-1 era muy bueno. El 2-1 es bueno, pero no tanto. Esa es la sensación que ha quedado en el madridismo tras la derrota de ayer del Real Madrid en el Allianz Arena. Con el 1-1 no hubiera habido críticas, con el 2-1 quien más quien menos he echado en cara algo al equipo de Concha Espina. Si se lee la prensa, uno se encuentra con multitud de crónicas que señalan a Coentrao. La mayoría de ellas recuerdan los 30 millones que costó. El lateral portugués sufrió mucho durante todo el partido con Robben y con Lahm. El segundo gol de los bávaros viene precedido por un regate del carrilero alemán que mostró sus carencias defensivas. Pero el luso no debe ser el centro de las críticas, debería ser otro portugués. Me estoy refiriendo al planteamiento muy conservador de José Mourinho.

Esta vez no hubo trivote. Esta vez solo había dos pivotes, Khedira y Xabi Alonso. Pero ante la debilidad de los laterales esos centrocampistas estaban constantemente en líneas más retrasadas de lo habitual. Por ello, el equipo se dividió completamente en dos: la parte defensiva, con los cuatro de atrás y los dos pivotes, y la parte ofensiva, con Ozil, Benzema, Di María y Cristiano. Estas dos partes eran independientes: los laterales no subían, los delanteros apenas ayudaban en defensa, salvo en jugadas de estrategia. El mediapunta alemán tenía que haber sido el enlace. Lo fue a ratos durante el partido, pero cuando Mourinho lo sustituyó por Marcelo el equipo se descompuso aun más. El brasileño, que había entrado para ayudar a Arbeloa con Ribery, no cumplió con el propósito para el que lo había escogido Mourinho. El equipo estaba completamente roto, no había ninguna intención de jugar la pelota. El único peligro lo creaba Benzema las pocas veces que tocaba el balón. El problema para el espectador era que el Bayern tampoco quería elaborar fútbol, no porque no quisiera (que es posible que también) sino porque no tiene organizadores de juego en corto. Pero no le hacía falta. Había encontrado un filón en ambas bandas. Probaron y probaron hasta que Lahm rebasó a Coentrao y dejó un pase de la muerte al killer Mario Gómez, que, como es habitual en él, no falló. El Madrid no encontró el filón en la defensa muniquesa, sus grandes cracks no estuvieron inspirados.

Por el bien del fútbol español, esperemos que lo estén en la vuelta. El 1-0 sirve al Real Madrid para que su viaje a Munich se vuelva a repetir. Pero para ello, en el Bernabéu hay que salir a ganar, no hay que especular. El miedo lo tiene que tener el Bayern, que son visitantes. Hay que olvidarse de Robben y Ribery, son dos jugadores que son como los lobos, huelen el miedo del rival y atacan cuando se encuentran a un defensor que no está sereno ante ellos. También hay que olvidarse del Barcelona, no solo por el resultado que puede haber en el Clásico de este sábado, sino porque los blancos ya sabrán si su eterno rival jugará la tan ansiada final o no antes del partido. Una derrota de los culés en esa semifinal podría ser una desmotivación de los merengues, para los que el sueño de la Décima sería mejor aun si el rival al que ganan viste de azul y granate. Hay que centrarse en la portería de Neuer, no en conspiraciones arbitrales o en otras polémicas. Si eso ocurre, el Madrid vencerá. Y si el Barcelona se centra en la de Cech, habrá final española.

13 abril 2012

A prensa cambiada: ¿Nos preocupa realmente la Liga?

Vuelve a prensa cambiada. Es una sección que me quita mucho tiempo con lo que no la puedo hacer con frecuencia. Espero poder hacer muchas.

Los gráficos del Marca siempre están muy bien (no es ironía, son muy buenos) y hay uno sobre la diferencia de puntos entre el Real Madrid y el Barcelona. Muchos lectores hacen sus cábalas en él, es un gran soporte. ¿Pero en realidad nos preocupan esas cábalas? Yo creo que no. Si no me creéis, mirad la lista de lo más visto:

Los españoles preferimos a las cheerleaders que se dejan entrevistar desnudas en su vestuario a saber qué equipo va a ganar la Liga. Nos importan más las mujeres que la Liga y de hecho, Marca ya en sus portadas refleja este gusto por la mujer.


¿Pero a dónde miras Mourinho? ¿Al canalillo de la de Sexo es vida? Pues parece que Ibrahimovic la ha mirado y se la pide levantando la mano. Pero ojo, que Alonso va un paso por delante y conduce un Formula 1 en dirección a ella.
Por otra parte, Adidas ha presentado una camiseta muy bonita para el Chelsea. Así, Terry, Torres, Mata y compañía estarán bien elegantes en el terreno de juego y podrán atraer más a las mujeres.


¿Por qué Cech se pone el casco? ¿No es un casco protector? Desde luego, una sesión de fotos con Torres puede ser peligrosa, porque con la mala suerte que está teniendo el delantero español últimamente, siempre hay que estar atento a cualquier accidente como caídas de focos o de meteoritos, apocalipsis zombies y cosas de ese estilo. Por suerte, no ocurrió nada y todos salieron muy guapos. Bueno, todos no. Cech sale con una barriguita... se le marcan mucho los michelines. Así no va a atraer a las mujeres en los partidos. Como tampoco las atraen nuestros siguientes protagonistas si aparecen así.


¿Qué estoy viendo? ¿No estoy viendo a Cuenca, a Alexis y a Xavi de borrachera? Parece que los tres llevan una cogorza encima... Menos mal que Xavi está pidiendo un taxi para que vaya a recogerlos. Y menos mal que sus madres serán más simpáticas que las damas del derbi, que si no... castigados sin salir. Y hablando de castigos, vamos a uno que ya debía de haber sido castigado.


Yo solo dejo otra captura como respuesta:

A ver Javier, si tú haces lo mismo, usas a tu asistente de marioneta (va a ser difícil que se rebaje lo mismo que Karanka, pero bueno) y dejas de dañar la imagen pública de una institución tan querida y tan admirada como el Sporting. Puxa Sporting y vivan las mujeres.

11 abril 2012

¿Final española?

Barcelona - Chelsea: La vieja escuela quiere venganza
Abramovich fichó en verano a un joven técnico portugués que había hecho maravillas con el Oporto para intentar conseguir de una vez por todas la Champions. Se llamaba André Villas Boas y nada más llegar puso el grito en el cielo. Si el Chelsea quería ganar la máxima competición continental debía hacer una renovación del equipo y apostar por gente joven. Al principio, las cosas no funcionaban del todo mal, pero todos los afanes de AVB por construir un equipo nuevo en los que Terry, Lampard, Drogba y compañía no tuvieran tanta importancia en el equipo se eliminaron de raíz. Los veteranos se rebelaron ante un entrenador ligeramente más mayor que ellos y hubo una guerra dentro del vestuario entre los que apoyaban al luso y los que apoyaban a sus compañeros. El equipo sufrió una enorme crisis no solo de juego y resultados sino también de imagen pública que acabó tras el 3-1 en Champions contra el Nápoles, tras el cual Abramovich decidió quitar del medio a Villas Boas y poner al antiguo asistente del portugués, Di Matteo, en el banquillo. El nuevo entrenador no quiso problemas y confió en las leyendas en activo del Chelsea para echar el equipo adelante. Y lo está consiguiendo. No son lo que fueron antaño, cuando un resbalón de Terry en una tanda de penaltis les impidió ganar la Champions, pero siguen siendo muy buenos jugadores. Además tienen sed de venganza tras el partido de semifinales de 2009 contra los culés, en el que Iniesta con su gol en el descuento eliminó a los blues tras una controvertida labor arbitral. No todo en el Chelsea es vieja escuela, también hay jóvenes que no conocen unas semifinales y que estarán muy motivados en la eliminatoria, como Mata o David Luiz. Del Barcelona no voy a hablar, ya hablaron ayer en Getafe por mí con otra exhibición. Puestas así las cosas, mi pronóstico es:

Barcelona 60% - 40% Chelsea

Real Madrid - Bayern: El Clásico europeo
La eliminatoria que más veces se ha repetido a lo largo de la historia de la Copa de Europa y de la Champions se vuelve a dar por decimoséptima vez. Es por ello por lo que los Madrid-Bayern se consideran los clásicos de Europa. Por eso y por la rivalidad que ha habido siempre entre bávaros y madrileños, que empezó con la agresión en 1976 al árbitro y al goleador alemán Gerd "Torpedo" Muller por parte de un aficionado, lo que se conoció como el episodio del loco del Bernabéu y siguió con el pisotón de Juanito a la cabeza de Lothar Matthaus. Por ello, al delantero malagueño le cayeron cinco años sin jugar competición europea (¡cómo han cambiado las cosas!). Ahora las cosas se han calmado después de unos años sin enfrentamientos. Solo queda disfrutar de un duelo entre dos de los mejores equipos del mundo, un partido de poder a poder sin locos ni pisotones, solo fútbol. Y estoy convencido de que lo va a ver. Los ataques son superiores a las defensas en ambos equipos. La banda derecha del Madrid con Arbeloa puede resistir los ataques de Ribery, pero el martillo alemán se encuentra en la izquierda con Robben, un jugador que puede hacer mucho daño a Marcelo o a Coentrao si Khedira o Xabi no se multiplican. La solución podría ser poner a Ramos en el lateral derecho, desplazar a Arbeloa a la izquierda y meter a Varane o a Albiol como compañeros de Pepe, pero estos también tendrían que lidiar con dos grandes jugadores como Mario Gómez o Muller, lo que también crearía un desequilibrio muy grande debido a la falta de minutos de ambos. En el otro lado, Lahm vigilará casi con toda probabilidad a Cristiano Ronaldo y la cuestión estará en la otra banda. El daño por ahí dependerá del estado de forma de Di María. Si el argentino está inspirado ni Alaba ni Rafinha podrán frenarle. Los centrales, Boateng y Badstuber, no se caracterizan por su velocidad, por lo que Benzema y sobre todo Higuaín pueden hacerles daño con sus desmarques. Ninguno de los dos equipos tiene organizadores puros, por lo que la posesión dependerá del duelo Schweinsteiger y Gustavo-Xabi y Khedira. De todos modos, las mejores armas de ambos equipos son los contraataques, por lo que veremos un partido mucho más vertical que el del Barcelona, y probablemente más igualado. Teniendo en cuenta la motivación del Bayern por jugar la final en su campo y la pequeña crisis que está sufriendo el Madrid en Liga, entre otros factores, he decidido que mi pronóstico sea:

Real Madrid 52% - 48% Bayern

10 abril 2012

La doble moral del fútbol

22 de junio de 2002. Estadio World Cup de Gwangju. 8:30 AM hora española. Había que madrugar, España podía hacer historia y meterse en unas semifinales de Mundial por primera vez en su historia. El rival parecía fácil: Corea del Sur, un equipo muy inferior técnicamente a España pero con la ventaja de que se jugaba en su casa. Arbitraba un egipcio, uno de los hombres más odiados por la afición española por su actuación: Gamal al-Ghandour. Él era el principal y por ello le cayeron las mayores críticas, pero el verdadero causante de la derrota nacional fue su asistente de Trinidad y Tobago, Michael Ragoonath, que fue el que vio salir el balón en un centro de Joaquín que acababa en gol de Morientes y el que vio tres fueras de juego inexistentes que dejaban a los delanteros españoles solos contra el eterno portero coreano Lee Woon-Jae. Tras fallar ocasiones cantadas se llegó a los penaltis. Había que estar confiados, teníamos a Casillas, que ya se había exhibido en la tanda de octavos contra Irlanda. Pero Joaquín, que tenía las piernas temblando como si fueran flanes, lanzó al lado al que se tiró el cancerbero de la selección anfitriona. Los asiáticos no fallaban, y así Park Ji-Sung tenía el penalti decisivo. El actual jugador del Manchester United demostró su categoría y su personalidad y metió su pena máxima sin ponerse nervioso. La maldición de cuartos seguía vigente. Antes había sido Sandor Puhl con el codazo de Tassoti a Luis Enrique en EEUU 94, ahora era Gamal al-Ghandour con el balón de Joaquín que había salido fuera. La maldición de cuartos seguía vigente.

Ya el partido de octavos entre Italia y Corea del Sur había estado salpicado de polémica por la actuación tan casera del árbitro ecuatoriano Byron Moreno, que anuló tres goles a los transalpinos injustamente y expulsó a Totti con dos amarillas en las que no hubo ni tan siquiera falta. Se habló de sobornos, de corrupción y de demás conspiraciones en todo el mundo. A mí eso no me gusta. Yo prefiero tener perspectiva, ponerme en la piel del vencedor. ¿Qué hicieron los coreanos? Celebrar lo que habían conseguido sus jugadores. Errores arbitrales aparte, habían jugado de tú a tú a dos enormes selecciones como Italia o España y les habían ganado la batalla física. De hecho, la estrella de ese equipo, Park Ji-Sung es un jugador muy infravalorado por el simple hecho de haber salido de ese Mundial engañoso y corrupto para muchas personas. Pero lo importante es que todo el país asiático era feliz porque había vencido y estaba en semifinales. ¿Y si hubiera sido al revés? ¿Y si España hubiera salido beneficiada del arbitraje y Corea no? ¿Hablaríamos del escandaloso arbitraje a nuestro favor? ¿Nos daría vergüenza ganar de esa forma? ¿Pensaríamos en los coreanos? No, no y no. ¿Lo celebraríamos como locos? ¿Consideraríamos a nuestros jugadores héroes? ¿Protestarían nuestros rivales? Sí, sí y sí. Esa es la doble moral del fútbol, y de la vida en general. Si se gana es por méritos, si se pierde es por circunstancias externas.

En el mundo real no hay Villares ni Platinis moviendo a los árbitros a su gusto, eso solo está en la cabeza de algunos periodistas que ponen a Pepe como ejemplo de deportividad y limpieza. En el mundo real hay Ovrebos, Lesmas, Iturraldes, Webbs, en resumen, hombres que fallan simplemente por eso, por ser hombres. Un día te pueden beneficiar, al otro te pueden perjudicar, pero siempre sin mala intención y sin ser ordenados por instancias superiores. El fútbol no es el pressing catch, el vencedor no está determinado por nadie, tiene que sudar para ganar. De todos modos, hay excepciones como el caso Moggi en Italia de compra de árbitros y el del silbato dorado en Portugal que acabaron con Juventus y Boavista en segunda división respectivamente o las conversaciones que demostraban la compra del portero del Córdoba Raúl Navas por parte del propietario del Hércules para que su club subiera a Primera División y que al final han quedado en nada. Pero estos son episodios aislados de personas a las que no les gusta el fútbol, que no entienden lo que significa este deporte para el aficionado.

NOTA: es el primer y último post que hago sobre arbitrajes, ya que pienso que ha quedado bien clara mi opinión al respecto sobre cualquier error o acierto arbitral.

Golazos: 7 y 8 de abril

Liga Adelante
Toni Moral (Cartagena)
http://www.youtube.com/watch?v=mJtTeRux2OU

Inglaterra
Dempsey (Fulham)
http://watchhighlightsonline.blogspot.com.es/2012/04/video-bolton-0-3-fulham-highlights-and.html

Italia
Mauri (Lazio)
http://www.youtube.com/watch?v=6hf_6QwR1pA

Muriel (Lecce)
http://www.youtube.com/watch?v=rZTW2aPaRIc

Erik Lamela (Roma)
http://www.youtube.com/watch?v=BW0-HELI3oU

Alemania
El que todos daban por acabado (Schalke 04)
http://www.youtube.com/watch?v=hBveaA3_za0

Francia
Maiga (Sochaux)
http://www.youtube.com/watch?v=QF5SZHftpg0

Suiza
Shaqiri (Basilea)
http://www.youtube.com/watch?v=sVirYcTzwBE

Bolivia
Campos
http://www.youtube.com/watch?v=YPnRpCwZbSw

19 marzo 2012

El fútbol y las sensaciones

¿Qué es el fútbol? Podría enunciar todas y cada una de las reglas y estadísticas que tiene el deporte rey en todo el mundo pero me quedaría corto. Me faltarían aspectos por señalar y que forman parte del juego. Es más, estos hechos serían la clave para comprender por qué nos gusta el fútbol. Nosotros no lo amamos porque una falta dentro del área sea penalti, nos gusta todo su conjunto pero hay algo más: el sentimiento, la sensación que nos evoca el que el árbitro pite un penalti, ya sea en contra o a favor de nuestro equipo preferido. Esa es la clave del fútbol. ¿A qué viene esto? A que los últimos días hemos tenido momentos futbolísticos en los que las emociones han estado a flor de piel, Tendré dificultades para expresarlas con palabras, va a ser complicado.

Empezamos con el asombro, una sensación que tuve al ver jugar el otro día al Barcelona contra el Bayer Leverkusen en la Champions. La enorme superioridad que tuvieron Messi y compañía me pareció mágica, parecía que ese equipo era perfecto, invencible, estaba asombrado con todo lo que estaba viendo. No había un fallo, todos los pases eran medidos, los movimientos envidiables, los goles se sucedían y al final fueron siete, pero parecieron pocos. Estaba ante un equipo que superaba a mi experiencia, no había visto ganar de manera tan aplastante en el fútbol profesional. Y encima era la Champions, uno de los torneos de clubes más importantes del mundo si no es el más importante. Parecía un partido de un equipo grande contra los juveniles y pensaba en los juveniles de la Masía, en Masó, en Pepe Palau. Pero ellos no, ellos no recibirían ese baño tan grande que sufrieron los alemanes por la sencilla razón de que en la escuela blaugrana los jugadores se forman para salir y estar ya en la élite. El Bayer quedó tan empequeñecido que mis ojos lo borraron del televisor, no había rival para los de azul y granate. El Barcelona era la perfección, un Dios que se había revelado a unos mortales vendedores de aspirinas. Y esa sensación me gustaba.

No sentí lo mismo, pero quizás sí algo parecido al observar la eliminatoria de Europa League entre Athletic de Bilbao y Manchester United. En los dos partidos pude observar la clara superioridad del equipo vasco frente al todopoderoso rival inglés. Pero no pasaba lo mismo que con el Barça, era distinto. Me sentía parte del Athletic, estaba empatizando con sus jugadores, algo que no había ocurrido ni con los futbolistas de la Unión. Sentía todo el trabajo y todos los kilómetros que el gran Óscar de Marcos llevaba a sus espaldas, sentía la mala leche de Iraizoz al ver entrar el golazo de Rooney por la escuadra, sentía el dolor de Llorente en el partido de vuelta cuando estaba jugando con molestias, sentía algo indescriptible cuando Iraola hizo un jugadón yéndose de dos defensas del United. Incluso sentía cómo mi pierna quería empujar ese balón al fondo de la portería, pero la pierna que lo tenía que empujar, la del lateral rojiblanco erró y ambos nos pusimos la mano en la cara pensando: "esto ya hubiera sido la leche". Todas esas emociones negativas durante el encuentro se eliminaron cuando el árbitro pitó el final. En ese momento me vi obligado a levantarme y aplaudir, aunque nadie me escuchara, y me puse a tararear el himno, que al ser en euskera no me conseguía aprender. No era mi equipo, pero me había alegrado como si lo fuera. Y esa sensación me gustaba. Finalmente pensé en el perdedor, pero le había pasado lo mismo que al Leverkusen y se había empequeñecido demasiado. Solo conseguí una reflexión sobre los ingleses: "ojalá Bielsa esté tanto tiempo en el Athletic como Ferguson ha estado en el United".

Desgraciadamente, no todas las emociones son buenas. Recientemente nos hemos encontrado con la noticia de que Eric Abidal necesita un transplante de hígado. El shock que recibí al enterarme fue enorme, todo el mundo veía al francés perfectamente recuperado. Otra noticia desagradable fue el desvanecimiento del inglés Fabrice Muamba en el partido de la FA Cup entre Bolton y Tottenham. Desde aquí quiero dar ánimos a ambos y expresar mi deseo de una pronta recuperación de ambos, que esas emociones negativas se tornen en buenas sensaciones al verlos sanos y con una vida normal. ¡Anims Abidal! Get well soon, Muamba!